Mediadores microbianos específicos median en la relación entre la dieta y el proceso inflamatorio en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa
- Mayorga et al., Mediadores microbianos específicos median en la relación entre la dieta y el proceso inflamatorio en la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, Gut, 2026.
Estudio en humanos – Enfermedad de Crohn (EC)
RESUMEN:
Antecedentes: La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) tiene su origen en complejas interacciones entre la dieta, el huésped y el microbioma intestinal. Si bien se acepta que la dieta influye en la inflamación intestinal, las vías microbianas y metabólicas implicadas, así como sus diferencias entre la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU) –los dos subtipos principales de EII– no se conocen con demasiada precisión.
Objetivo: El presente estudio tiene como finalidad investigar cómo el microbioma intestinal media los efectos de la dieta habitual sobre la actividad inflamatoria en la EII.
Diseño: Este análisis longitudinal incluyó a 198 adultos (100 controles sanos, 49 pacientes con EC y 49 con CU). Los participantes completaron un cuestionario de estandarizado de frecuencia alimentaria. La calidad de la dieta se evaluó mediante índices establecidos: índice de Dieta Mediterránea Alternativa (aMED), índice de calidad de la dieta Healthy Eating Index 2015 (HEI-2015), Índice de Alimentación Saludable, índice de adecuación media (MAR), los índices de dieta basada en plantas (PDI), y el índice de diversidad de alimentos saludables (HFD). Asimismo, los participantes proporcionaron dos muestras de heces (una inicial y otra a los seis meses). La metagenómica shotgun (n=366) permitió la elaboración de perfiles taxonómicos y funcionales. Se llevaron a cabo análisis de mediación causal con el fin de identificar las características microbianas que median el efecto de la dieta sobre la inflamación.
Resultados: Los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) presentaron una menor diversidad dietética, así como una ingesta reducida de fibra y una adecuación nutricional inferior en comparación con los grupos de control. La diversidad del microbioma fue más baja en los pacientes con la enfermedad de Crohn (EC) e intermedia en los que sufrían colitis ulcerosa (UC), correlacionándose positivamente con una mayor ingesta de fibra, frutas, verduras y frutos secos, mientras que se correlacionó negativamente con el consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas. Los análisis de mediación causal indicaron que, en el contexto de la EC, el consumo de café, pan integral y dietas más saludables contribuyó a la reducción del índice de Harvey-Bradshaw, mediado a través de especies bacterianas y metabolitos específicos. En el caso de la UC, las dietas de tipo mediterráneo, junto con el aumento en el consumo de frutas y café, se asociaron con una disminución de la proteína C reactiva a través de una mayor riqueza microbiana, reduciendo la disbiosis y mejorando las funciones vinculadas a los ácidos grasos de cadena corta.
Conclusión: La calidad de la dieta ejerce una influencia significativa en los procesos inflamatorios asociados a la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) a través de diversas vías del microbioma: los taxones y metabolitos específicos median los efectos en la EC, mientras que la riqueza microbiana y la composición global favorecen la protección en la UC.

