El consumo habitual y moderado de café tienen un efecto positivo sobre la mayoría de indicadores sistémicos de salud: una revisión científica exhaustiva
- Kwapiem et al., Consumo habitual de café e indicadores sistémicos de salud: una revisión científica exhaustiva, Cureus, 2026.
Revisión científica – Café / Resultados sistémicos de salud
RESUMEN:
Objetivos: La presente revisión se centra en la evaluación exhaustiva de datos científicos que establezcan un vínculo entre el consumo habitual de café y una amplia gama de indicadores fisiológicos, organizando dichos efectos del café por categorías: cardiovasculares, metabólicos y específicos por órganos.
Resultados: En contraste con las suposiciones previas, el consumo moderado de café ha demostrado tener efectos positivos en numerosos aspectos de la salud de la población adulta. Se han observado efectos beneficiosos que se traducen en una mayor longevidad de los individuos, así como en una disminución del riesgo de sufrir enfermedades crónicas.
Tras el análisis de los estudios incluidos en esta revisión, se han identificado las asociaciones protectoras más significativas en el ámbito del sistema cardiovascular, donde el consumo moderado de café (3-4 tazas diarias, equivalentes a aproximadamente 450-600 ml de café) se correlaciona con una reducción de la mortalidad general y cardiovascular, así como un menor riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca.
Diversos estudios han destacado el potencial quimiopreventivo de los componentes del café, sugiriendo una reducción del riesgo de padecer ciertas neoplasias malignas, tales como el cáncer de hígado y el cáncer de próstata.
Las consecuencias para la salud que se manifiestan clínicamente también comprenden una mejor homeostasis metabólica, específicamente una menor incidencia de diabetes mellitus tipo 2 y fibrosis hepática.
Finalmente, el impacto positivo del café se extiende, además, al sistema nervioso central, donde se evidencia una clara correlación entre el consumo de cafeína y la neuroprotección frente a trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson.
En conjunto, las evidencias indican una relación en forma de J en múltiples casos, lo que sugiere que el consumo moderado de café es el óptimo. En contraposición, el consumo excesivo puede inducir alteraciones hemodinámicas transitorias, y las preparaciones sin filtrar pueden influir negativamente en el perfil lipídico debido a su mayor contenido de diterpenos. Asimismo, la evidencia respalda una relación dosis-respuesta lineal entre el consumo de cafeína y los resultados adversos en el embarazo, específicamente la pérdida del embarazo, lo que subraya la necesidad de ejercer una mayor cautela en la atención prenatal.
Conclusiones: Debido a las propiedades bioactivas comprobadas y saludables de compuestos tales como el ácido clorogénico y la cafeína, es imperativo adoptar perspectivas actualizadas de salud pública que reconozcan al café no solo como un estimulante, sino como un componente dietético funcional que fomenta un estilo de vida saludable, lo que, a su vez, conllevará a una reducción de la carga de enfermedades no transmisibles en el futuro.

