El consumo de café se relaciona con un menor riesgo de demencia
M Yan et al., Consumo de café y té, biomarcadores inflamatorios en sangre y riesgo a largo plazo de demencia: hallazgos de dos estudios longitudinales, European Journal of Epidemiology, 2025.
Estudio en humanos – Demencia
RESUMEN:
Antecedentes: La relación del consumo de café y té con el riesgo a largo plazo de demencia no se han descrito de manera exhaustiva. Además, el posible papel mediador de los biomarcadores inflamatorios en sangre en estas relaciones tampoco se conoce en profundidad.
Método: Se incluyeron 6001 participantes del Estudio HRS (estudio de salud en la jubilación, 2013-2020) y 2650 participantes de la cohorte del Estudio Framingham (FOS, 1998-2018), todos ellos sin demencia al inicio del estudio. El consumo de café y té se evaluó mediante un cuestionario semicuantitativo de frecuencia de consumo de alimentos en ambas cohortes. El diagnóstico de demencia fue determinado a través de un algoritmo validado y un panel de revisión clínica. Se emplearon modelos de riesgos proporcionales de Cox para evaluar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia. Se realizó un análisis de mediación para investigar si los biomarcadores inflamatorios en sangre mediaban en estas asociaciones.
Resultados: Durante un seguimiento medio de 7,0 años en el estudio HRS y 11,1 años en el estudio FOS, 231 individuos del estudio HRS y 204 del estudio FOS desarrollaron demencia por cualquier causa. Al comparar con la ingesta de menos de una taza al día, el consumo de dos o más tazas diarias de café se asoció con un riesgo de demencia entre un 28 % y un 37 % menor (RR=0,72; IC=95 %; 0,52-0,99; p-tendencia=0,045 en el estudio HRS; RR=0,63; IC=95 %; 0,45-0,90; p-tendencia=0,015 en el estudio FOS). En comparación con los no consumidores, el consumo moderado de té se asoció con un menor riesgo de demencia en el estudio HRS (HR=0,65; IC=95%; 0,48-0,89 para >0 a <1 taza/día; HR=0,53; IC=95%; 0,30-0,94 para≥1 a <2 tazas/día), aunque no se observó una asociación significativa en el estudio FOS. En el análisis de mediación, la asociación entre la ingesta de café y la demencia estuvo parcialmente mediada por la interleucina 10 (IL-10, 29,30%), la cistatina C (24,45%), la proteína C reactiva (PCR, 16,54%), el antagonista del receptor de la interleucina-1 (IL-1RA, 11,06%) y el receptor soluble del factor de necrosis tumoral-1 (sTNFR-1, 10,78%).
Conclusiones: En conclusión, un mayor consumo de café (≥ 2 tazas al día) se asocia con un menor riesgo de demencia, efecto mediado parcialmente por un conjunto de biomarcadores inflamatorios. El consumo moderado de té (0-2 tazas al día) podría relacionarse con un menor riesgo de demencia. Se requieren investigaciones adicionales, tanto observacionales como intervencionales, a gran escala para corroborar estos hallazgos.


