Relación entre las bebidas azucaradas y edulcoradas artificialmente y la mortalidad: análisis del Estudio NHANES
Y-B Zhang et al, Relación entre las bebidas azucaradas y edulcoradas artificialmente y la mortalidad: análisis del Estudio NHANES, European Journal of Nutrition, 2020, publicación online
Estudio en humanos – Mortalidad
RESUMEN:
Objetivos: No está clara cuál es la relación entre ingesta de bebidas azucaradas y mortalidad, y hay pocos datos sobre la relación de esta última con las bebidas edulcoradas artificialmente. Se pretende analizar estas relaciones a través de una muestra representativa de la población adulta de EE UU.
Método: Se cruzaron los datos de los participantes en el Estudio NHANES (1994-2014, n=31 402) con los del registro de defunciones de EE UU a finales de 2015. La ingesta de bebidas azucaradas y edulcoradas se obtuvo a partir de cuestionarios sobre recuerdo de consumo en las últimas 24 horas. Se aplicó un modelo de riesgos proporcionales de Cox para establecer la relación entre bebidas azucaradas, edulcoradas, y consumo adicional de azúcar procedente de ellas, con la mortalidad. Los datos se ajustaron en función de factores demográficos, de estilo de vida, dieta y comorbilidades.
Resultados: Tras un periodo medio de seguimiento de 7,9 años, se registraron 3 878 muertes. El HR multivariable ajustado para cada ración adicional de bebida azucarada fue de 1,05 (IC=95%, 1,01-1,09) para la mortalidad general, y de 1,11 (IC=95%, 1,03-1,21) para la mortalidad cardiovascular. Los HR comparando los quintiles extremos para la ingesta adicional de azúcar procedente de bebidas azucaradas fueron de 1,22 (IC=95%, 1,05-1,42) para la mortalidad general, y de 1,45 (IC=95%, 1,06-1,97) para la mortalidad cardiovascular. No se estableció relación entre las bebidas azucaradas y la mortalidad por cáncer. El consumo de bebidas edulcoradas artificialmente no mostró relación con la mortalidad. La sustitución de una ración diaria de bebida azucarada por bebida edulcorada equivalente, o bien por café, té o agua, se relaciona con un descenso del 4-7% en el riesgo de mortalidad general.
Conclusiones: Un mayor consumo de bebidas azucaradas se relaciona con un mayor riesgo de mortalidad general y cardiovascular. Un alto consumo de bebidas con edulcorantes artificiales no se relaciona con la mortalidad. El consumo de bebidas edulcoradas, agua, café y té (sin azúcar) puede ser una alternativa para reducir el consumo de bebidas azucaradas.

