El café podría contribuir a prevenir la atrofia cardiaca senil
X B Ma et al., Evaluación de los efectos del consumo de café sobre la estructura y función cardíaca desde múltiples perspectivas, Frontiers in Cardiovascular Medicine, 2025.
Estudio en humanos – Salud Cardiovascular
RESUMEN:
Objetivos: Este estudio pretende evaluar la relación causal entre el consumo de café y la estructura y función cardíaca en poblaciones europeas de edad avanzada mediante múltiples metodologías genéticas.
Métodos: Aprovechando los datos disponibles de estudios de asociación de genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés) realizados sobre poblaciones europeas de edad avanzada, se aplicó una regresión de puntuación de desequilibrio de ligamiento (LDSC, por sus siglas en inglés), una aleatorización mendeliana (MR) en dos pasos y un análisis de colocalización para establecer las asociaciones genéticas, las relaciones causales y los efectos mediadores entre estos factores. La robustez de los hallazgos se verificó mediante análisis de sensibilidad exhaustivos.
Resultados: El análisis LDSC reveló correlaciones genéticas positivas entre el consumo de café y los parámetros cardíacos, excluyendo la fracción de eyección (FE) del ventrículo izquierdo (VI) y la fracción de eyección (FE) del ventrículo derecho (VD). Los resultados de la MR mostraron asociaciones favorables entre el incremento del consumo de café y los parámetros cardíacos. Tras aplicar el ajuste de Bonferroni al análisis del inverso de la varianza ponderada, a medida que el consumo de café aumentaba en cada taza/día, se observó un aumento del volumen telediastólico (VTD) del VI (β=0,128; IC=95 %; 0,043-0,212; P=0,002), un aumento del volumen telesistólico (VTS) del VI (β=0,143; IC=95 %; 0,053-0,232; P=0,001), un aumento del VTD del VD (β=0,200; IC=95 %; 0,095-0,305; P<0,001), y un aumento del VTS del VD (β=0,209; IC=95 %; 0,104-0,313; P<0,001). Los análisis de mediación indicaron que cada incremento de una taza de café al día se correlacionaba significativamente con una reducción de la presión arterial diastólica (PAD) y un aumento del índice de masa corporal (IMC). Es relevante destacar que una PAD más alto mostró asociaciones inversas con los parámetros funcionales sistólicos/diastólicos ventriculares, mientras que un IMC más alto mostró asociaciones positivas con estos parámetros, mitigando colectivamente la pérdida de volumen ventricular relacionada con la edad. No se detectaron asociaciones en forma de U en los marcos de la MR lineal. Los análisis de colocalización confirmaron variantes genéticas causales compartidas entre el consumo de café y los fenotipos de remodelación cardíaca.
Conclusiones: El consumo de café, genéticamente predecible, podría mitigar la pérdida de volumen ventricular asociada con la edad en personas mayores europeas a través de vías de mediación dual que implican la reducción de la presión arterial diastólica (PAD) y la elevación del índice de masa corporal (IMC). Estas adaptaciones estructurales sugieren posibles mecanismos cardioprotectores contra la atrofia cardíaca senil. Los estudios futuros deberían enfocar su atención en la integración del consumo de café dentro de los marcos de evaluación del riesgo cardiovascular y desarrollar recomendaciones personalizadas basadas en perfiles de salud individuales.


