Impacto a largo plazo del consumo de café sobre las enfermedades cardiovasculares, la arritmia y la mortalidad según los datos del UK Biobank: ¿llegará el café a ser recetado por los médicos?
Kotit, S., Impacto a largo plazo del consumo de café sobre las enfermedades cardiovasculares, la arritmia y la mortalidad según los datos del UK Biobank: ¿llegará el café a ser recetado por los médicos?, Global Cardiol Sci Pract, 2023, publicación online
Estudio en humanos – Enfermedades cardiovasculares (ECV)
RESUMEN:
Introducción: El café es una bebida muy consumida en todo el mundo y la sustancia psicoestimulante más utilizada por los humanos. El consumo habitual de café se viene relacionando con una lista cada vez más amplia de beneficios para la salud. Sin embargo, el consumo de café siempre se ve envuelto en controversias. En estudios observacionales recientes se han descartado los prejuicios sobre la cafeína, estableciendo que su consumo es seguro y beneficioso en el caso de diversas enfermedades cardiovasculares (ECV), desde los problemas coronarios a las arritmias, el fallo cardiaco o el ictus. La cafeína reduce el riesgo de sufrir una ECV y de muerte por ECV – así como la mortalidad total – relacionándose además con resultados positivos tras sufrir una ECV. Sin embargo, no se conocen los mecanismos que explicarían estos efectos protectores de la cafeína, y no se realizan estudios suficientemente detallados en los que se analicen los efectos de diferentes tipos de café sobre cuadros clínicos específicos como ECV, arritmia y mortalidad.
Resultados: Este estudio incluyó a 449 563 participantes en el UK Biobank, sin historial cardiovascular al inicio del estudio (edad media: 58 años, 55,3 % mujeres). El periodo medio de seguimiento fue de 12,5 años. El consumo de 4-5 tazas de café molido diarias (HR=0,83; IC=95 %; 0,76-0,91; P<0,0001) o de 2-3 tazas/día de café soluble (HR=0,88; IC=95 %; 0,85-0,92; P<0,0001) se relacionó con una reducción significativa de la incidencia de arritmias, incluida la fibrilación auricular (estos resultados no se dieron en el caso de café descafeinado). El consumo habitual de hasta 5 tazas de café diarias se relacionó con una reducción significativa del riesgo de sufrir una ECV: enfermedades coronarias (HR=0,89; IC=95 %; 0,86-0,91; P<0,0001), fallo cardiaco (HR=0,83; IC=95 %; 0,79-0,87; P<0,0001), e ictus isquémico (HR=0.84; IC=95 %; 0,78-0,90; P<0,0001). El consumo de café también provocó reducciones significativas en la mortalidad general y cardiovascular. No se observaron diferencias significativas en la incidencia de las ECV en función del tipo de café consumido.
Conclusiones: Los resultados del estudio sobre datos del UK Biobank implican que un consumo moderado de cualquier tipo de café se relaciona con un mejor pronóstico cardiovascular, un menor riesgo de sufrir este tipo de enfermedad y una menor mortalidad, siendo el café con cafeína responsable además de reducir el riesgo de arritmia, incluida la fibrilación auricular. Los médicos no deben recomendar a sus pacientes que dejen de consumir café, incluso cuando se les haya diagnosticado una ECV. En un futuro, y con más estudios que corroboren estos resultados y establecer la naturaleza específica de su efecto protector, el consumo de café podría llegar a ser recomendado por los médicos para prevenir las enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud cardiovascular de los pacientes.

