El consumo de café en la adolescencia reduce el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en edad adulta
D J Alperet el al, Influencia del consumo de café y otras bebidas en la adolescencia sobre el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en edad adulta, European Journal of Epidemiology, 2024.
Estudio en humanos – Diabetes tipo 2
RESUMEN:
Antecedentes: Las estrategias de prevención de la diabetes tipo 2 (T2D) a través de la dieta se suelen centrar en los alimentos sólidos y en las cantidades de nutrientes. Están surgiendo evidencias que vinculan el consumo de bebidas en edad adulta con el riesgo de desarrollar T2D, aunque no se cuenta con datos sobre el efecto de este consumo durante la adolescencia.
Objetivos: Analizar el consumo de bebidas durante la adolescencia y su evolución durante la transición de la adolescencia a la vida adulta, poniendo todo ello en relación con el riesgo de desarrollar T2D en edad adulta.
Método: Este estudio prospectivo de cohorte se realizó como parte del Estudio NHS II con la participación de 41 317 mujeres que completaron un cuestionario estandarizado de consumo de alimentos en el que informaron de su dieta en el instituto. Las participantes no sufrían diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer al inicio del estudio (1997). Las bebidas analizadas a través del cuestionario fueron el café, el té, los refrescos (normales y sin azúcar), el zumo de frutas y la leche. Se aplicó un modelo de riesgos proporcionales de Cox para calcular los hazard ratios (HR) correspondientes a la relación entre el consumo de bebidas en la adolescencia y el riesgo de sufrir T2D en la edad adulta, ajustándose los resultados en función de posibles factores de confusión.
Resultados: Durante el seguimiento de 725 650 personas/año, 2 844 participantes desarrollaron diabetes tipo 2. Tras ajustar los resultados en función de factores demográficos, relacionados con el estilo de vida y con la dieta, se comparó a los consumidores de ≥1 consumición al día con respecto a los no consumidores, el consumo de café (HR=0,86; IC=95 %; 0,75-0,98; P-tendencia=0,02) y zumo de naranja (HR=0,83; IC=95 %; 0,71-0,96; P-tendencia=0,0008) se relacionó con un menor riesgo de padecer diabetes tipo 2, mientras que el consumo de refrescos (HR=1,37; IC=95 %; 1,20-1,57; P-tendencia<0,0001) y té helado (HR=1,41; IC=95 %; 1,21-1,65; P-tendencia<0,0001) se relacionó con un mayor riesgo de T2D. El aumento del consumo de café al pasar de la adolescencia a la edad adulta (≥3 consumiciones/día añadidas con respecto a sin aumento) se relacionó también con una reducción de riesgo de diabetes tipo 2 (HR=0,70; IC=95 %; 0,61-0,80; P-tendencia<0,0001), mientras que el efecto opuesto se observó en el caso de los refrescos normales (HR=1,20; IC=95 %; 1,06-1,35; P-tendencia=0,004; ≥1 consumiciones semanales añadidas con respecto a sin aumento) y las refrescos sin azúcar (HR=1,59; IC=95 %; 1,41-1,80; P-tendencia=0,0002; ≥2 consumiciones/día añadidas con respecto a sin aumento).
Conclusiones: El consumo de café y zumo de naranja en la adolescencia se relacionó con un menor riesgo de sufrir diabetes tipo 2, mientras que lo opuesto ocurre con los refrescos y el té helado. Además, el aumento en el consumo de café se relaciona con un menor riesgo de T2D, mientras que lo opuesto ocurre con los refrescos. Estos datos apuntan a que el consumo de ciertas bebidas a edades tempranas puede influir en la evolución de la diabetes en edad adulta.


