Café y cafeína como ayudas ergogénicas: diferencias biológicas y metodológicas. Implicaciones para el rendimiento físico y la recuperación
Domaszewski, P., Café y cafeína como ayudas ergogénicas: diferencias biológicas y metodológicas. Implicaciones para el rendimiento físico y la recuperación, Nutrients, 2026.
Estudio en humanos – Rendimiento físico
RESUMEN:
Antecedentes: La cafeína se reconoce como una ayuda ergogénica de un valor indiscutible. Sin embargo, la mayor parte de las evidencias experimentales disponibles se basan en el análisis de los efectos de la cafeína aislada, mientras que la ingesta habitual, tanto en la población general como entre individuos físicamente activos, se lleva a cabo fundamentalmente a través del consumo de café. Esta discrepancia entre los modelos experimentales y la práctica cotidiana dificulta la interpretación de los hallazgos existentes.
Objetivos: La presente revisión tiene como propósito comparar los efectos del café y la cafeína aislada como ayudas ergogénicas, enfocándose en los mecanismos biológicos, las diferencias metodológicas, la tolerabilidad y el uso contextual en el ámbito deportivo y del ejercicio.
Método: Se realizó una revisión narrativa de estudios realizados en humanos en los que se investigó al respecto de los efectos del café y la cafeína aislada sobre el rendimiento deportivo, la fatiga y la recuperación después del ejercicio, prestando especial atención a la dosificación, la biodisponibilidad, la variabilidad interindividual y la influencia de la matriz del café.
Resultados: La cafeína aislada mejora de forma consistente el rendimiento físico en condiciones controladas. El café puede provocar efectos ergogénicos equivalentes, especialmente en ejercicios de resistencia, aunque las respuestas son más variables debido a las diferencias en el contenido de cafeína y la sensibilidad individual. Las evidencias tienden a sugerir que el café, particularmente cuando se consume en conjunto con carbohidratos, puede favorecer la resíntesis de glucógeno después del ejercicio. Además, el café parece ser mejor tolerado por muchas personas y ofrece compuestos bioactivos adicionales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Conclusiones: El consumo de café o de cafeína aislada no deben considerarse estrategias ergogénicas intercambiables. Aunque la cafeína aislada continúa siendo útil en contextos experimentales, el café representa una fuente de cafeína más ecológicamente relevante y potencialmente más segura en la práctica. Se requieren más estudios comparativos directos para esclarecer el papel de cada opción en contextos específicos.

