Las dietas de base vegetal que incluyen el café como uno de sus elementos reducen el riesgo de sufrir gota
S K Rai et al, Adherencia a dietas de base vegetal y riesgo de gota, JAMA Network Open, 2024.
Estudio en humanos – Gota
RESUMEN:
Antecedentes: Las dietas de base vegetal están alcanzando una popularidad cada día mayor, en parte por los efectos beneficios para la salud relacionados con las enfermedades cardiovasculares, así como por su protección del medioambiente. No se sabe demasiado sobre la relación de este tipo de dietas y el riesgo de sufrir gota.
Objetivos: Analizar la relación entre las dietas de base vegetal (incluidas versión sanas y no sanas de estas), así como de 18 alimentos individualmente, y la incidencia de la gota.
Método: Este estudio prospectivo de cohorte tomó datos de dos estudios de cohorte sobre hombres y mujeres realizados en EE. UU. (Estudio HPFS 1986-2012 y Estudio NHS 1984-2010). Los participantes no sufrían gota al inicio del estudio y el análisis estadístico se realizó con datos de marzo de 2020 a agosto de 2023. Se definió un índice PDI general (índice de dieta vegetal), así como versiones saludables (PDIh) y no saludables (PDIu) de dicho índice para hacerlos corresponder con dietas vegetales sanas y no sanas. El índice se genera a partir de 18 grupos de alimentos y las dietas se evaluaron a través de cuestionarios alimentarios semicuantitativos. Los casos de gota se confirmaron a través de un cuestionario adicional para asegurar que cumplían con los criterios del Colegio Americano de Reumatología. Se aplicó un modelo de riesgos proporcionales de Cox para evaluar las relaciones multivariables ajustadas de los tres índices PDI con la incidencia de la gota en función de quintiles del nivel de adherencia a dichas dietas.
Resultados: De los 122 679 participantes (43 703 hombres con una edad media=53,8±9,8 años; 78 976 mujeres con una edad media de 50,9±7,2 años) y un total de 2 704 899 personas-año de seguimiento, se registraron 2 709 casos de gota. El PDI general no mostró relación significativa con la gota en ninguna de las cohortes (HR agregado de Q5 respecto de Q1=1,02; IC=95 %; 0,89-1,17; P-tendencia=0,63). En el análisis agregado, la dieta vegetal sana (PDIh) sí mostró una relación inversa significativa con el riesgo de gota (HR agregado de Q5 respecto de Q1=0,79; IC=95 %; 0,69-0,91; P-tendencia=0,002), mientras que la dieta vegetal no sana (PDIu) mostró una relación positiva con el riesgo de gota (HR agregado de Q5 respecto de Q1=1,17; IC=95 %; 1,03-1,33; P-tendencia=0,02), especialmente en el caso de las mujeres (HR=1,31; IC=95 %; 1,05-1,62; P-tendencia=0,01). El análisis por grupos de alimentos demostró que la ingesta de determinados alimentos como los cereales integrales (HR agregado por ración diaria=0,93; IC=95 %; 0,89-0,97), el café y el té (HR agregado por ración diaria=0,95; IC=95 %; 0,92-0,97), y los lácteos (HR agregado por ración diaria=0,86; IC=95 %; 0,82-0,90) tienen una relación inversa independiente con el riesgo de sufrir gota. Por el contrario, en el grupo de alimentos no sanos, los zumos de fruta (HR agregado por ración diaria=1,06; IC=95 %; 1,00-1,13) y las bebidas azucaradas (HR agregado por ración diaria=1,16; IC=95 %; 1,07-1,26) se relacionan con un incremento en el riesgo de sufrir gota.
Conclusiones: Los hallazgos de este estudio prospectivo de cohorte apoyan las recomendaciones de alimentos de base vegetal, y en especial los cereales integrales, el café y el té, como método saludable de reducir el riesgo de sufrir gota, al tiempo que propone limitar el consumo de otros alimentos vegetales menos saludables.

