Consumo de bebidas no alcohólicas en relación con el riesgo de padecer depresión, ansiedad y estrés: una revisión sistemática y metaanálisis
Y. Ouyang et al., Consumo de bebidas no alcohólicas en relación con el riesgo de padecer depresión, ansiedad y estrés: una revisión sistemática y metaanálisis, Depression and Anxiety, 2026.
Revisión sistemática – Depresión/Ansiedad/Estrés
RESUMEN:
Antecedentes: La depresión, la ansiedad y el estrés constituyen una importante carga para los sistemas de salud pública a nivel mundial. Esta revisión sistemática y metaanálisis evaluó la asociación entre el consumo de bebidas no alcohólicas y estos problemas de salud mental.
Método: Se realizó una búsqueda sistemática en cuatro bases de datos (PubMed, Web of Science, PsycINFO y EMBASE) hasta el 19 de noviembre de 2024. Se aplicaron modelos de efectos aleatorios para calcular los odds ratios (OR) combinados con intervalos de confianza (IC) al 95 %, junto con cuatro análisis de subgrupos y meta-regresión para explorar las fuentes de heterogeneidad.
Resultados: El análisis incluyó 59 estudios que comprendían 132 informes independientes con un total de 2.050.716 participantes. Un mayor consumo de bebidas no alcohólicas se asoció significativamente con la depresión (OR=1,18; IC=95 %; 1,11-1,26) y la ansiedad (OR=1,31; IC=95 %; 1,12-1,55). En el caso del estrés, el análisis combinado principal no fue estadísticamente significativo (OR=1,15; IC=95 %; 0,98-1,35), mientras que el análisis de sensibilidad que excluyó el estudio de Sangsefidi et al. sí lo fue (OR=1,21; IC=95 %; 1,06-1,38). Los análisis específicos por tipo de bebida revelaron que el café se asoció de forma inversa con la depresión (OR=0,87; IC=95 %; 0,76-0,99), mientras que las bebidas azucaradas, el bubble tea, las bebidas con gas y las bebidas energéticas se asociaron positivamente con la depresión. Finalmente, el bubble tea y las bebidas con gas se asociaron positivamente con la ansiedad.
Conclusiones: El consumo de bebidas no alcohólicas se asoció con la depresión y la ansiedad, mientras que la evidencia respecto al estrés fue menos estable. El café mostró una asociación inversa con la depresión, en tanto que la mayoría de los demás tipos de bebidas presentaron asociaciones positivas con la depresión o la ansiedad. Estos hallazgos pueden contribuir a orientar futuras investigaciones dietéticas relacionadas con la salud mental y las estrategias de salud pública, particularmente en lo referente a la evaluación de los patrones de consumo de bebidas. En todo caso, se requieren estudios prospectivos e intervencionales adicionales antes de formular recomendaciones dietéticas específicas.

