El consumo moderado de café reduce significativamente el riesgo complicaciones macrovasculares en pacientes con diabetes tipo 2
T Ma et al., Relación del consumo de café y té con el riesgo de complicaciones macrovasculares en pacientes con diabetes tipo 2: un estudio de cohorte sobre datos del UK Biobank, Diabetol Metabolic Syndrome, 2025.
Estudio en humanos – Complicaciones macrovasculares / Diabetes tipo 2
RESUMEN:
Antecedentes: Numerosos estudios han evidenciado que el consumo de café y té influye en la diabetes. No obstante, las investigaciones sobre sus efectos sobre el riesgo de sufrir complicaciones macrovasculares en pacientes diabéticos es limitada.
Objetivos: El propósito de este estudio es, en consecuencia, el de examinar la relación entre el consumo de café y té y las complicaciones macrovasculares en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2).
Métodos: Se aplicó un modelo de regresión de riesgos proporcionales de Cox para estimar el cociente de riesgos (HR) y el intervalo de confianza (IC) al 95%, lo que permitió evaluar la relación del consumo de café y té y con el riesgo de complicaciones macrovasculares en 14.277 participantes tomados del UK Biobank.
Resultados: Al comparar con los individuos que no consumían ni café ni té, aquellos que ingerían 2-4 tazas de té diarias (HR=0,66; IC=95%; 0,524-0,839) o 0,5-1 taza de café al día (HR=0,67; IC=95%; 0,518-0,856) presentaron el menor riesgo de ictus. Al mismo tiempo, la ingesta diaria de 2-4 tazas de café se asoció con un riesgo reducido de angina de pecho (AP) (HR=0,82; IC=95%; 0,726-0,916). Aquellos que consumían de 0,5 a 1 taza de té al día mostraron el menor riesgo de sufrir una insuficiencia cardíaca (IC) (HR=0,73; IC=95%; 0,602-0,879), mientras que los consumidores de 2-4 tazas de café y de 0,5-1 taza de té al día (HR=0,55; IC=95%; 0,379-0,790) conjuntamente presentaron el riesgo más bajo de sufrir una IC por comparación con quienes no consumían ni café ni té.
Conclusiones: Este estudio evidenció que, en una población con diabetes tipo 2, el consumo moderado de café reduce significativamente el riesgo de ictus y angina de pecho (AP), mientras que el consumo moderado de té también disminuye dicho riesgo. La combinación del consumo moderado de café y té proporciona una protección óptima contra la insuficiencia cardiaca (IC).


