¿Y si el olor a café tostado además de placentero fuera saludable?
Leíste bien. Oler café, un deleite para nuestros sentidos, y nuestra salud. Científicos han encontrado que las sustancias que se desprenden del café al tostarse son capaces de activar hasta once genes encargados de producir proteínas que tienen una actividad antioxidante y relajadora.
Muchos coinciden en que el olor a café recién tostado, molido y/o preparado es muy placentero. Así lo afirman incluso los que no son consumidores habituales de esta bebida. Ese intenso aroma que impregna toda la casa además de evocarnos recuerdos y producirnos satisfacción olfativa, también es saludable. Es lo que apunta este reciente estudio.
René Drucker, científico mexicano especializado en Fisiología y Neurobiología y autor de “400 pequeñas dosis de la ciencia”, recoge en su libro un experimento realizado en un laboratorio en donde analiza las reacciones del cerebro frente al café. El olor de esta semilla estimula hasta once genes. Su efecto relajante activa una señal capaz de generar una actividad antioxidante en las células.
Ahora ya entendemos algunas cosas. ¿Sabías que algunas inmobiliarias preparan café cuando van a enseñar una casa a posibles compradores para crear un ambiente más agradable y acogedor? Y, ¿qué hay de las largas horas de sedentarismo en una cafetería al amparo de una buena conversación? Además del interés del intercambio, quizás también tenga algo que ver ese olor a café.
Aquí, la curiosidad no mata al gato. Si eres una mente inquieta y quieres irte a la cama sabiendo no una, sino muchas cosas nuevas, te recomendamos este ejercicio. Desterrar falsos mitos entorno al café: “Mitos y realidades sobre el café“.
Fuente: IVS Iberica


