Un buen índice de bebidas saludables (IBS) en adultos se relaciona con una menor fragilidad en personas mayores
L J Dominguez et al, Un buen índice de bebidas saludables (IBS) en adultos se relaciona con una menor fragilidad en personas mayores, Nutrients, volumen 14 (18), 2022
Estudio en humanos – Fragilidad
RESUMEN:
Antecedentes y objetivos: Muchas bebidas contienen compuestos bioactivos y energía, pero a veces no se tienen en cuenta a la hora de evaluar la calidad de la dieta. Se estudia aquí la relación entre un índice de bebidas saludables (IBS) y la incidencia de la fragilidad en personas mayores que participaron en el estudio de cohorte Seniors-ENRICA-1.
Método: Se analizaron datos de 1900 participantes (68,7±6,4 años, 51,7 % mujeres) reclutados entre 2008 y 2010, y sometidos a seguimiento hasta 2012, registrándose su consumo de alimentos al inicio del estudio a través de cuestionarios estandarizados. El IBS se considera más alto con un mayor consumo de leche desnatada, café y té, consumo reducido de leche entera, zumos de frutas, bebidas edulcoradas y azucaradas, y un nivel de ingesta de alcohol moderado. La fragilidad se consideraba observable con el cumplimiento de al menos tres criterios de los siguientes: cansancio, baja actividad física, ritmo lento de marcha, debilidad y pérdida de peso. Se aplicó un análisis por regresión logística ajustado a posibles factores de confusión.
Resultados: Durante los 3,5 años de periodo medio de seguimiento se registraron 136 casos de fragilidad. Comparando con el tercil de IBS más bajo por sexo, los OR ajustados (IC=95 %) para la fragilidad fueron de 0,59 (0,38-0,92) en el tercil intermedio, y de 0,52 (0,31-0,88) en el tercil superior (p-tendencia=0,007). Los resultados para el ritmo lento de marcha fueron de 0,79 (0,58-1,07) y 0,71 (0,51-0,99), respectivamente (p-tendencia=0,033).
Conclusiones: Por tanto, el seguimiento de una dieta de bebidas saludables (IBS), en la que se incluye el café, se relaciona inversamente con la fragilidad y la lentitud de marcha. El IBS puede ser un instrumento útil para evaluar la calidad de las bebidas, destacando su contribución a la mejora de la dieta y la salud general.


