Un mayor consumo habitual de café se asocia con una menor probabilidad de fragilidad: conclusiones del Estudio LASA
M van der Linden et al., Consumo habitual de café y riesgo de fragilidad en la tercera edad: conclusiones del Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam (LASA), European Journal of Nutrition, 2025.
Estudio en humanos – Fragilidad
RESUMEN:
Objetivos: Este estudio analizó las posibles asociaciones entre el consumo habitual de café presente y el que se realizó en la mediana edad con el riesgo de sufrir (pre)fragilidad en 1 161 adultos mayores (≥ 55 años) que participaron en el Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam (LASA).
Método: El consumo habitual de café en la mediana edad (40-65 años), evaluado retrospectivamente, se estimó a través de cuestionarios, estableciéndose cinco categorías de consumo: sin café; >0-2; > 2-4; > 4-6; y > 6 tazas/día. El grado de fragilidad de cada participante se evaluó mediante el fenotipo de fragilidad de cinco componentes de Fried. Se aplicaron diferentes métodos de análisis (ecuaciones de estimación generalizadas, modelo de riesgos proporcionales de Cox y análisis por regresión logística) para evaluar la relación del consumo de café con la prevalencia de la fragilidad y la (pre)fragilidad, así como la incidencia de la (pre)fragilidad a los 3 y 7 años.
Resultados: El consumo habitual de café (>4-6 y >6 tazas/día) se asoció con una menor probabilidad de fragilidad en comparación con el consumo de >0-2 tazas/día (OR=0,36; IC=95 %; 0,16-0,82 y OR=0,37; 0,16-0,84, respectivamente). Se detectaron asociaciones similares, pero estadísticamente no significativas, entre el consumo de café en la mediana edad y entre el consumo habitual de café y la incidencia de fragilidad a los 3 y 7 años. Sí se estableció un menor riesgo estadísticamente significativo (HR=0,41; IC=95 %; 0,23-0,71) de fragilidad después de 7 años para el consumo de >2-4 tazas/día por comparación con la ingesta de >0-2 tazas/día. No se establecieron asociaciones entre el consumo de café y la (pre)fragilidad en general, pero sí se concluyó que quienes consumían > 2-4 tazas/día de café tenían una menor probabilidad de sufrir (pre)fragilidad por comparación con los consumidores de >0-2 tazas/día (OR=0,73; IC=95 %; 0,54-0,99).
Conclusiones: Los resultados de este estudio indican que un mayor consumo habitual de café se asocia con una menor probabilidad de fragilidad. Se requieren más investigaciones para confirmar estos hallazgos e investigar los posibles mecanismos explicativos de estos efectos protectores del café frente al desarrollo de la fragilidad.


