Café y riesgo de padecer cáncer colorectal.
Los estudios de cohortes y los de casos y controles ofrecen versiones distintas en la relación entre café y riesgo de padecer cáncer colorectal. De 12 estudios informativos de caso y control identificados en una revisión científica realizada en 1991, 11 mostraban una relación inversa entre consumo de café y riesgo de padecer un cáncer colorectal3. En cinco de estos estudios, la relación era estadísticamente significativa, y existía además una importante relación dosis-respuesta, según uno de ellos. Por el contrario, ninguno de los cuatro estudios de cohortes mostraron evidencias de una relación inversa entre consumo de café y riesgo de desarrollar cáncer colorectal.
Una nueva revisión realizada en el año 2000 identificó otros dos estudios de cohortes y 11 estudios más de caso y control, todos ellos publicados desde 19914. En su resumen ejecutivo los autores indicaron que “las evidencias indican una relación inversa de carácter general entre café y cáncer colorectal, y la mayoría de estudios de caso y control mostraron un odds ratio (oportunidad relativa o razón de ventaja) menor a uno, en especial para el cáncer de colon. El patrón de riesgo está menos claro en los estudios de cohortes”. En un estudio de caso y control realizado sobre una población determinada, publicado con posterioridad a esta revisión, se estableció igualmente una relación inversa entre consumo de café y riesgo de padecer cáncer de colon, con evidencias de una significativa relación dosis-respuesta21.
Un meta-análisis publicado en 1998 llegó a similares conclusiones, tomando 12 estudios de caso y control y 5 de cohortes que cumplieron con los criterios de selección establecidos por dicho meta-análisis22. Cuando se analizaron por separado los estudios de caso y control, el consumo de café reducía el riesgo de cáncer colorectal en un 28%. Sin embargo, cuando se tomaban los 5 estudios de cohortes por separado, la reducción del riesgo era de sólo un 3%. Cuando se combinaban ambos tipos de estudio, la reducción de riesgo se estimaba en un 24%, debido a que hay más estudios de caso y control. La minoración del riesgo de cáncer colorectal para los grandes bebedores de café se observó en estudios de Asia, Europa y América del Norte. El autor sugirió que los estudios de cohortes en curso ayudarán a resolver la discrepancia entre los resultados de cada uno de estos dos tipos de estudios.
Los estudios de cohortes tienen un mejor diseño experimental. En un estudio a 43.000 hombres y mujeres en Noruega, en los que se detectaron 130 casos de cáncer de colon y 79 de cáncer rectal, no se estableció una relación significativa entre consumo de café y riesgo de padecer esta enfermedad10. En una investigación con 27.111 hombres fumadores finlandeses, se detectaron 106 casos de cáncer de colon y 79 de cáncer rectal, igualmente sin que se detectase relación entre café y riesgo de este tipo de cáncer23. En la mayoría de estudios publicados recientemente, se detectaron un total de 460 nuevos casos sobre 61.463 mujeres suecas, de nuevo sin que hubiese relación entre café y cáncer colorectal24.
Las discrepancias entre los resultados de los estudios de caso y estudio y los de cohortes están pendientes de resolver. Por una parte, un estudio de cohortes prospectivo en el que no se establezca un efecto preventivo del café frente al cáncer colorectal tiene una mayor fiabilidad que un estudio retrospectivo de casos y controles en el que sí se establezca ese efecto preventivo como criterio. Por otra parte, los resultados de los estudios de caso y control se repiten de forma consistente. Es difícil sin embargo cuantificar de forma estadística el valor de esta repetición de resultados.

