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Relación inversa entre consumo de café y mortalidad cardiovascular.

Dra. Esther López-García. Profesora de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.

Algunos estudios han analizado la asociación entre café y mortalidad con resultados inconsistentes. Los trabajos que encontraron que las personas que bebían más café tenían menos riesgo de muerte prematura explicaron que esta asociación se podía deber a que los consumidores de café eran los individuos más sanos en la población. Pero esta hipótesis se está empezando a descartar a medida que se descubren mecanismos biológicos que sugieren un efecto beneficioso del café en el organismo y se publican estudios que asocian su consumo a un menor riesgo de sufrir diabetes tipo 2(1), enfermedad coronaria y algunos tipos de cáncer como el de páncreas, colon y esófago(2-4).

Nuestro grupo estudió la asociación entre consumo de café y riesgo de muerte prematura por enfermedad coronaria, cáncer u otra causa en un grupo de 120.000 personas sanas, todos ellos profesionales sanitarios en Estados Unidos(5). Para ello se utilizaron cuestionarios enviados por correo cada 2-4 años que incluían preguntas sobre su consumo habitual de café, otros hábitos dietéticos, tabaquismo y problemas de salud. Durante 20 años de seguimiento se registraron todas las muertes sucedidas en el grupo y su causa. Encontramos que las personas que bebieron más café tuvieron un riesgo menor de morir de forma prematura. Esto fue debido principalmente a que los bebedores de café tuvieron una menor mortalidad por enfermedad cardiovascular. No se encontró, en cambio, asociación con la mortalidad por cáncer. Finalmente, las personas que bebieron café descafeinado tuvieron también menor riesgo de muerte temprana.

Este trabajo es el que ha contado con más participantes y un mayor seguimiento de los realizados hasta ahora. Además, se ha dispuesto de información actualizada sobre la dieta, con lo que se han tenido en cuenta las variaciones en el consumo de café durante estos años, y se han controlado los análisis realizados por las enfermedades que han ido apareciendo y por los cambios en otros factores de riesgo de enfermedad, como la presión arterial, el tabaquismo y el peso.

Se piensa que los responsables de este efecto beneficioso son sus componentes fenólicos, que tienen capacidad antioxidante y pueden reducir la disfunción endotelial y la expresión de moléculas inflamatorias, primeras etapas de la enfermedad cardiovascular. Además, otras sustancias del café como el magnesio y las quinidas se han asociado con una mejora de la sensibilidad de los tejidos a la insulina, lo que disminuye el riesgo de sufrir diabetes tipo 2. Estas dos vías explicarían una reducción de la mortalidad cardiovascular. Sin embargo, los resultados obtenidos necesitan ser replicados en otras poblaciones diferentes, con otros estilos de vida y con consumo de cafés de diferentes tipos para estar seguros del efecto del café en la salud.

Aún es prematuro hacer recomendaciones nutricionales a la población sobre el efecto beneficioso del café, pero con las evidencias científicas actuales podemos concluir que beber café, incluso en grandes cantidades, no incrementa el riesgo de muerte prematura, y que incluso puede ser protector.

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Referencias.
1. van Dam RM, Hu FB. Coffee consumption and risk of type 2 diabetes: a systematic review. JAMA. 2005;294:97-104.
2. La Vecchia C. Coffee, liver enzymes, cirrhosis and liver cancer. J Hepatol. 2005;42:444-6.
3. Tavani A, Bertuzzi M, Talamini R, Gallus S, Parpinel M, Franceschi S, et al. Coffee and tea intake and risk of oral, pharyngeal and esophageal cancer. Oral Oncol. 2003;39:695-700.
4. Tavani A, La Vecchia C. Coffee, decaffeinated coffee, tea and cancer of the colon and rectum: a review of epidemiological studies, 1990-2003. Cancer Causes Control. 2004;15:743-57.
5. Lopez-Garcia E, van Dam RM, Li TY, Rodriguez-Artalejo F, Hu FB. The relationship of coffee consumption with mortality. Ann Intern Med 2008;148:904-14.

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