Estilo de vida y dieta en la prevención del cáncer mortal de próstata
K M Wilson et al, Estilo de vida y dieta en la prevención del cáncer mortal de próstata, Asian Journal of Andrology, 2012, publicación online previa a su impresión. Añadido al DMS el 17/4/12.
Revisión Científica
RESUMEN
El cáncer de próstata es uno de los principales tipos de cáncer y también uno de los que mayor mortalidad produce entre los hombres en todo el mundo, particularmente en el mundo occidental. Además, los hombres con cáncer de próstata sufren importantes limitaciones en su estilo de vida, tanto por la enfermedad en sí como por el tratamiento de la misma. La enfermedad destaca por la considerable heterogeneidad biológica del potencial metastásico al que se ve sometido el hombre a lo largo de su vida. La relevancia de esta heterogeneidad lleva a centrar la investigación sobre el cáncer de próstata en entender mejor los factores de riesgo y predictivos de las formas más agresivas de la enfermedad. La prevención del cáncer mortal de próstata es un gran desafío sanitario. Además, la identificación después del diagnóstico de los factores relacionados con el estilo de vida que pueden influir en la evolución clínica del cáncer de próstata es muy interesante como mecanismo secundario de prevención en combinación con las terapias convencionales. En este documento se presenta una revisión de las evidencias existentes al respecto de una serie de factores y su relación con la prevención del cáncer mortal de próstata. Habida cuenta de la diversidad de factores posibles, hemos decidido centrarnos en dieta y estilo de vida, sin tomar en consideración factores farmacológicos. Además, destacamos factores que podrían ejercer una influencia muy importante en la mortalidad vinculada al cáncer con posterioridad al diagnóstico. Se presentan los factores de riesgo que han sido tradicionalmente sometidos a un mayor escrutinio en estudios epidemiológicos, discutiéndose al mismo tiempo nuevas hipótesis sobre factores para los que hay menos evidencias como son la obesidad y los cambios de peso; la actividad física; fumar; ingesta de antioxidantes, vitamina D y calcio; y consumo de café


