Gráficos de consumo de Café en Madrid.
Madrid. Al 89% de los madrileños les gusta mucho o bastante el café y 9 de cada
10 personas lo beben habitualmente, 8 de ellas a diario. El desayuno es el principal momento de
consumo del día, aunque también se considera una bebida socializadora, asociándose con la
sobremesa o una charla entre amigos. De hecho, el 56% de los madrileños no concibe una buena
sobremesa sin café. Fundamentalmente se consume por gusto, porque su aroma y su sabor resultan
placenteros, aunque los consumidores habituales señalan también las ventajas de sus efectos
estimulantes. Estas y otras conclusiones se desprenden del estudio “Hábitos y actitudes de los
españoles frente al consumo de café”, elaborado por Quota Research para el Centro de Información Café y Salud.
El 87% de los madrileños comienza el día con una taza de café. El café se asocia con el momento de
despertarse por las mañanas e incluso el 57% de los encuestados reconoce que “no es persona” hasta
que no se la toma. De hecho, el café del desayuno es al que más costaría renunciar a los madrileños,
según sostiene el 68% de los encuestados. Tras el desayuno, la sobremesa es el segundo momento del
día preferido por los españoles para degustar un café. Concretamente, el 66% toma café después de la
comida. No en vano, “el consumo de café facilita la digestión y ayuda a vencer la somnolencia que
habitualmente se produce tras la comida”, según explica el Dr. Mariano de la Figuera, especialista en
Medicina Familiar y portavoz científico del Centro de Información Café y Salud.
La media nacional de consumo de café está entre una y tres tazas al día. En el caso de Madrid, el 51% de
los madrileños toma entre una y dos y el 32% entre dos y tres, sin diferencias significativas por sexo. La
franja de edad en la que se registra un mayor consumo de café en la comunidad es a partir de los 55
años. El 95% de los madrileños de esta edad consume café habitualmente y el 47% toma más de dos
tazas diarias (el 20% entre 2 y 3 cafés, el 13% entre 3 y 4 y el 13% más de 4).
Pero, ¿cómo les gusta a los madrileños el café? En el desayuno, la mayoría (el 80% de las mujeres y el
74% de los hombres) lo prefiere con leche, pero los gustos son diversos y en la sobremesa se abre el
abanico de opciones: con leche, cortado o solo con hielo. Mientras que las mujeres generalmente lo
prefieren con leche (el 37%, frente al 16% que lo toma cortado y el 14% que lo toma solo), la mayoría de
los hombres se decantan por el café con leche (el 35%, frente al 25% que lo toma cortado y el 10% que
lo toma solo). Eso sí, entre dulce o amargo los madrileños lo tienen claro y la inmensa mayoría toman el
café edulcorado con azúcar (64%) o sacarina (27%).
Y, ¿en casa o en el bar? El 50% de los madrileños toma café indistintamente en casa o en el bar,
mientras que el 37% sólo lo toma en casa y el 13% solo lo toma en el bar. Las mujeres (el 16% de las
mujeres prefieren el bar, frente al 11% de los hombres) y los adultos de 35 a 45 años son los que más
cafés toman en el bar.
A la hora de prepararlo en casa, las cafeteras más habitualmente utilizadas son las expreso (el 40% de
los encuestados optan por esta forma de preparación) y las de filtro (utilizada por el 31%), aunque un
significativo 19% ya prefiere las monodosis.
La edad de inicio de consumo de café de la mayoría de los madrileños se remonta a la etapa
universitaria o a la infancia. El 40% de los encuestados (uno de cada tres) comenzó a tomar café en la
universidad y el 30% lo toma ya desde niño. Por sexo, hay más hombres que se iniciaron en el consumo
de café de niños que mujeres (el 40% de los hombres, frente al 20% de mujeres), que mayoritariamente
comienzan a tomar café en la universidad (el 47%, frente al 33% de los hombres).
Una bebida social.
La encuesta ha puesto de manifiesto el carácter socializador del café. Los madrileños asocian una taza
de café a momentos de tertulia, como la sobremesa (el 86% de los encuestados) o una charla entre
amigos (el 68%). El 56% de los madrileños no concibe una buena sobremesa sin una taza de café.
Además, el 77% de las mujeres y el 88% de los hombres reconocen que utiliza la expresión “quedar para
tomar un café” independientemente de que luego pidan esta bebida o no, sobre todo en las franjas de
edades comprendidas entre los 35 y los 55 años.
Café y estado de alerta.
Los efectos estimulantes del café son bien conocidos por la mayoría de los encuestados. El 91%
reconoce como cierta la afirmación de que el café mejora el estado de alerta y la capacidad de
concentración y, de hecho, además de lo placentero de su aroma y su sabor y la sensación de bienestar
que produce, entre las razones de consumo los entrevistados señalan que el café les ayuda a
despertarse por las mañanas (54%) y a concentrarse y mejorar su rendimiento intelectual (30%).
La mayoría de los consumidores ven en el café un aliado que les ayuda a desempeñar mejor tareas del
día a día, como estudiar, conducir o trabajar: 3 de cada 10 encuestados sostiene que no puede
comenzar a estudiar sin una taza de café en la mesa; 7 de cada 10 afirman que, cuando conducen, el
café les ayuda a mantenerse alerta y a estar más atentos a la carretera; y 3 de cada 10 reconocen que,
en el trabajo, cuando tienen que concentrarse, el café les ayuda a rendir mejor.
Café y salud.
La mayoría de los madrileños saben que el consumo de café tiene efectos sobre la salud (sólo el 26% de
los encuestados considera que no tiene ninguna relación). Sin embargo, el estudio revela un
desconocimiento generalizado de los efectos concretos que el café puede tener en el organismo. A nivel
popular se conoce su capacidad antioxidante -el 65% de los encuestados sabe que el café es una fuente
importante de antioxidantes en la dieta diaria-, pero pocos son los que saben que el café puede
desempeñar un papel protector frente al riesgo de desarrollar varias enfermedades. La mayoría de los
encuestados desconoce que, según las evidencias científicas más recientes, el consumo moderado de
café se asocia inversamente con el riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer (conocido por el 40% de los
encuestados), algunos tipos de cáncer (conocido por el 39%) o la diabetes (sólo conocida por el 23%).
“Son varios los compuestos del café que presumiblemente tienen efectos beneficiosos en la salud, pero el
más estudiado hasta la fecha es la cafeína, considerada como la mayor responsable de la
neuroprotección asociada a su consumo regular”, señala Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y
Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y portavoz científico del Centro de Información Café y
Salud.
Por otro lado, y contrariamente a la creencia más extendida entre la población, las evidencias científicas
disponibles señalan que el consumo de café es un hábito cardiosaludable. La mayoría de estudios
prospectivos y ensayos clínicos realizados hasta el momento no observaron una asociación entre
consumo moderado de café y enfermedad coronaria ni mayor riesgo de hipertensión arterial.

