La termógenesis y el café (II)
Algunos autores dudan de la efectividad de la cafeína en el tratamiento de la obesidad ya establecida, pues consideran que aunque la cafeína moviliza grasa desde el tejido adiposo, esto no siempre supone que vaya a ser utilizada en mayor proporción por las células. Además, encuentran que la propia obesidad y exceso de grasa en los tejidos como, por ejemplo, el músculo se acompaña paradójicamente de una menor utilización de la misma.
El obeso que ingiere cafeína y moviliza grasa del tejido adiposo presenta niveles sanguíneos elevados de ácidos grasos libres. Sin embargo, estos ácidos grasos dan lugar a una cierta “lipotoxicidad” que dificulta más la pérdida de peso en el obeso. Adicionalmente, hay factores individuales como la forma física, la dieta que acompaña al café, etc., que hacen que unos individuos oxiden y utilicen mejor las grasas que otros.
En resumen, parece que la cafeína es capaz de aumentar la termogénesis,la oxidación grasa, y la lipólisis, aunque con variabilidad entre individuos. También es posible que la cafeína ayude a largo plazo a controlar el peso. No obstante, los mecanismos específicos por los cuales la cafeína u otros componentes del café inducen estos efectos no están del todo claros. Sin embargo, en estudios agudos la ingesta de cafeína (5 mg/kg) produce una disminución de la sensibilidad a la insulina cuando se realiza una sobrecarga oral de glucosa, tanto en individuos sanos como obesos o en diabéticos de tipo II.
Se ha realizado un estudio agudo en voluntarios sanos para evaluar si la ingesta de café con cafeína y de café descafeinado una hora antes de realiza runa comida rica en hidratos de carbono podría afectar al metabolismo de la glucosa. La sensibilidad a la insulina disminuyó significativamente tras la ingesta de café frente a la ingesta de café descafeinado. Por ello, los autores concluyeron que el café podría ser un factor que influyese en la resistencia a la insulina.
Otro mecanismo por el que el café podría contribuir a disminuir el peso esa través de un efecto en la sensación de saciedad. Pero la posibilidad de que la ingesta de café influya en la saciedad en humanos no ha sido bien estudiada. Es posible que la cafeína u otros componentes del café puedan aumentar esta sensación y, por lo tanto, el consumo continuado de cafeínay/o café puede ayudar a perder peso. En un estudio realizado por Westerterp-Plantenga et al., (2005) en 76 sujetos la saciedad se correlacionaba positivamente con el consumo de cafeína. Kovacs et al., (2004) reportaron que la mayor sensación de saciedad y la menor concentración de leptina (hormonade la saciedad) la presentaban las personas que ingerían cafeína de forma habitual.
El efecto prebiótico del café puede ser también un factor a tener es cuenta,ya que, como se explicó en el segundo capítulo, en el café hay carbohidratos no digeribles que ejercen un efecto de fibra que modifica positivamente la flora o bacterias intestinales y los productos metabólicos de dichas bacterias. Existen cada vez más estudios en los que se menciona que un tipo u otro de “microbiota”, o conjunto de bacterias intestinales, pueden actuar comoreguladores del metabolismo energético y del control de la ingesta.


