Cifras

Hábitos y actitudes en Extremadura frente al consumo de café.

8 de cada 10 extremeños consumen café a diario atraídos por su aroma y su sabor y por sus efectos estimulantes.

Mérida. Al 84% de los extremeños les gusta mucho o bastante el café y 8 de cada 10 personas lo beben a diario. El desayuno es el principal momento de consumo del día, aunque también se considera una bebida socializadora, asociándose con la sobremesa o una charla entre amigos. De hecho, el 63% de los extremeños no concibe una buena sobremesa sin café. Fundamentalmente se consume por gusto, porque su aroma y su sabor resultan placenteros, aunque los consumidores habituales señalan también las ventajas de sus efectos estimulantes. Estas y otras conclusiones se desprenden del estudio “Hábitos y actitudes de los españoles frente al consumo de café”, elaborado por Quota Research para el Centro de Información Café y Salud.

El 81% de los extremeños comienza el día con una taza de café. El café se asocia con el momento de despertarse por las mañanas e incluso el 53% de los encuestados reconoce que “no es persona” hasta que no se la toma. De hecho, el café del desayuno es al que más costaría renunciar a los extremeños, según sostiene el 54% de los encuestados. Tras el desayuno, la sobremesa es el segundo momento del día preferido por los extremeños para degustar un café. Concretamente, el 75% toma café después de comer.

La media nacional de consumo de café está entre una y tres tazas al día. En el caso de Extremadura, el 33% de los encuestados toma entre una y dos y otro 51% entre dos y tres, sin diferencias significativas por sexo. La franja de edad en la que se registra un mayor consumo de café en la región está entre los 46 y los 55 años. El 100% de los extremeños de esta edad consume café habitualmente y el 77% toma más de dos tazas diarias (el 61,5% entre 2 y 3 cafés y el 15% entre 3 y 4).

Pero, ¿cómo les gusta a los extremeños el café? En el desayuno, la mayoría (el 75% de las mujeres y el 73% de los hombres) lo prefiere con leche, pero los gustos son diversos y en la sobremesa se abre el abanico de opciones. El 41% de las mujeres lo prefiere con leche, frente al 25% que lo toma solo con hielo y el 18% que lo toma cortado. La mayoría de los hombres se decanta por el solo (el 39%, frente al 19% que lo toma cortado y el 11% que lo toma solo con hielo). Eso sí, entre dulce o amargo los extremeños lo tienen claro y la inmensa mayoría toman el café edulcorado con azúcar (62%) o sacarina (23%).

Y, ¿en casa o en el bar? El 58% de los extremeños toma café indistintamente en casa o en el bar, mientras que el 29% sólo lo toma en casa y el 13% solo lo toma en el bar. Los hombres (el 14% de los hombres) prefiere tomar café en el bar, frente al 11% de mujeres y los adultos de 24 a 35 años son los que más cafés toman en el bar.

A la hora de prepararlo en casa, las cafeteras más habitualmente utilizadas son las expreso (el 43% de los encuestados optan por esta forma de preparación) y las de filtro (utilizada por el 38%), aunque un significativo 12% ya prefiere las monodosis.

La edad de inicio de consumo de café de la mayoría de los extremeños se remonta a la etapa universitaria o la infancia. El 40% de los encuestados toma café desde que era niño y el 19% comenzó a tomar café en la Universidad. Por sexo, hay más hombres que se iniciaron en el consumo de café de niños que mujeres (el 48% de los hombres, frente al 26% de mujeres). Las mujeres comenzaron a tomar café antes en la universidad (el 21,5%, frente al 18% de los hombres).

Una bebida social.
La encuesta ha puesto de manifiesto el carácter socializador del café. Los extremeños asocian una taza de café a momentos de tertulia, como la sobremesa (el 76% de los encuestados) o una charla entre amigos (el 79%). El 63% de los extremeños no concibe una buena sobremesa sin una taza de café.

Además, el 83% de las mujeres y el 74% de los hombres reconocen que utiliza la expresión “quedar para tomar un café” independientemente de que luego pidan esta bebida o no, sobre todo entre los 46 y los 55 años.

Café y estado de alerta.
Los efectos estimulantes del café son bien conocidos por la mayoría de los encuestados. El 88% reconoce como cierta la afirmación de que el café mejora el estado de alerta y la capacidad de concentración y, de hecho, además de lo placentero de su aroma y su sabor, entre las razones de consumo los entrevistados señalan que el café les ayuda a despertarse por las mañanas (28%) y a concentrarse y mejorar su rendimiento intelectual (10%).

La mayoría de los consumidores ven en el café un aliado que les ayuda a desempeñar mejor tareas del día a día, como estudiar, conducir o trabajar: 3 de cada 10 encuestados sostiene que no puede comenzar a estudiar sin una taza de café en la mesa; 7 de cada 10 afirman que, cuando conducen, el café les ayuda a mantenerse alerta y a estar más atentos a la carretera; y 4 de cada 10 reconocen que, en el trabajo, cuando tienen que concentrarse, el café les ayuda a rendir mejor.

Café y salud.
La mayoría de los extremeños saben que el consumo de café tiene efectos sobre la salud. Sin embargo, el estudio revela un desconocimiento generalizado de los efectos concretos que el café puede tener en el organismo. A nivel popular se conoce su capacidad antioxidante -el 61,5% de los encuestados sabe que el café es una fuente importante de antioxidantes en la dieta diaria-, pero pocos son los que saben que el café puede desempeñar un papel protector frente al riesgo de desarrollar varias enfermedades. La mayoría de los encuestados desconoce que, según las evidencias científicas más recientes, el consumo moderado de café se asocia inversamente con el riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer (conocido por el 40% de los encuestados), algunos tipos de cáncer (conocido por el 41%) o la diabetes (sólo conocida por el 28%). “Son varios los compuestos del café que presumiblemente tienen efectos beneficiosos en la salud, pero el más estudiado hasta la fecha es la cafeína, considerada como la mayor responsable de la neuroprotección asociada a su consumo regular”, señala Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y portavoz científico del Centro de Información Café y Salud.

Por otro lado, y contrariamente a la creencia más extendida entre la población, las evidencias científicas disponibles señalan que el consumo de café es un hábito cardiosaludable. La mayoría de estudios prospectivos y ensayos clínicos realizados hasta el momento no observaron una asociación entre consumo moderado de café y enfermedad coronaria ni mayor riesgo de hipertensión arterial. Sin embargo, 5 de cada 10 encuestados desconocen esta conclusión.

El Dr. Mariano de la Figuera subraya que “en la actualidad existen evidencias científicas suficientes para determinar que el consumo moderado de café, además de formar parte de una dieta equilibrada, tiene efectos beneficiosos en el organismo”.

3 de cada 4 encuestados consideran que el consumo moderado de café es un hábito saludable. Sin embargo, sólo el 6% sabe que 3 o 4 tazas diarias es lo estipulado por la comunidad médica como consumo moderado. La inmensa mayoría (el 87%) de los entrevistados creían que el límite estaba entre 1 y 2 o entre 2 y 3 tazas al día.

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