Cifras

Hábitos y actitudes de los Andaluces frente al consumo de café.

Sevilla, Junio de 2011.
Al 89% de los andaluces les gusta mucho o bastante el café y 9 de cada 10 personas lo beben habitualmente, 8 de ellas, a diario. El desayuno es el principal momento de consumo del día, aunque también se considera una bebida socializadora, asociándose con la sobremesa o una charla entre amigos. De hecho, el 65% de los andaluces no concibe una buena sobremesa sin café. Mayoritariamente se consume por gusto, porque su aroma y su sabor resultan placenteros, aunque los consumidores habituales señalan también las ventajas de sus efectos estimulantes. Estas conclusiones se desprenden del estudio “Hábitos y actitudes de los españoles frente al consumo de café”, elaborado por Quota Research para el Centro de Información Café y Salud.

El 88% de los andaluces comienza el día con una taza de café. El café se asocia con el momento de despertarse por las mañanas e incluso el 60,5% de los encuestados reconoce que “no es persona” hasta que no se la toma. De hecho, el café del desayuno es al que más costaría renunciar a los andaluces, según sostiene el 67% de los encuestados. Tras el desayuno, el segundo momento del día preferido por los andaluces para degustar un café es a media tarde, concretamente para el 64%.

La media nacional de consumo de café está entre una y tres tazas al día. En el caso de Andalucía, el 52% de los encuestados toma entre una y dos y el 33% entre dos y tres, sin diferencias significativas por sexo. La franja de edad en la que se registra un mayor consumo de café en la comunidad es a partir de los 55 años. El 95% de los andaluces de esta edad consume café habitualmente y el 47% toma más de dos tazas diarias (el 37% entre 2 y 3 cafés, el 10,5% entre 3 y 4).

Pero, ¿cómo les gusta a los andaluces el café? En el desayuno, la mayoría (el 63,5% de las mujeres y el 63% de los hombres) lo prefiere con leche, pero los gustos son diversos y en la sobremesa se abre el abanico de opciones: solo, cortado o descafeinado. Mientras que las mujeres generalmente lo prefieren solo (el 22%, frente al 12% que lo toma cortado y el 11% que lo toma descafeinado), la mayoría de los hombres se decantan por el café solo (el 7%, frente al 20% que lo toma cortado y el 9% que lo toma descafeinado). Eso sí, entre dulce o amargo los andaluces lo tienen claro y la inmensa mayoría toman el café edulcorado con azúcar (69%) o sacarina (24%).

Y, ¿en casa o en el bar? El 57% de los andaluces toma café indistintamente en casa o en el bar, mientras que el 26% sólo lo toma en casa y el 17% solo lo toma en el bar. Los hombres (el 26% de los hombres prefieren el bar, frente al 7% de las mujeres) y los adultos de 46 a 55 años son los que más se cafés toman en el bar.

A la hora de prepararlo en casa, las cafeteras más habitualmente utilizadas son las expreso (el 37% de los encuestados optan por esta forma de preparación) y las de filtro (utilizada por el 34%), aunque un significativo 19% ya prefiere las monodosis.

La edad de inicio de consumo de café de la mayoría de los andaluces se remonta a la etapa universitaria o a la infancia. El 35% de los encuestados (uno de cada tres) comenzó a tomar café en la universidad y el 33% lo toma ya desde niño. Por sexo, hay más hombres que se iniciaron en el consumo de café de niños que mujeres (el 38% de los hombres, frente al 28,5% de mujeres), que mayoritariamente comienzan a tomar café en la universidad (el 38%, frente al 32% de los hombres).

Una bebida social.
La encuesta ha puesto de manifiesto el carácter socializador del café. Los andaluces asocian una taza de café a momentos de tertulia, como la sobremesa (el 84% de los encuestados) o una charla entre amigos (el 82%). El 65% de los andaluces no concibe una buena sobremesa sin una taza de café.

Además, el 75% de las mujeres y el 74% de los hombres reconocen que utiliza la expresión “quedar para tomar un café” independientemente de que luego pidan esta bebida o no, sobre todo en las franjas de edades comprendidas entre los 35 y los 45 años.

Café y estado de alerta.
Los efectos estimulantes del café son bien conocidos por la mayoría de los encuestados. El 53% reconoce como cierta la afirmación de que el café mejora el estado de alerta y la capacidad de concentración y, de hecho, además de lo placentero de su aroma y su sabor y la sensación de bienestar que produce, entre las razones de consumo los entrevistados señalan que el café les ayuda a despertarse por las mañanas (57%) y a concentrarse y mejorar su rendimiento intelectual (28%).

La mayoría de los consumidores ven en el café un aliado que les ayuda a desempeñar mejor tareas del día a día, como estudiar, conducir o trabajar: 1 de cada 3 encuestados sostiene que no puede comenzar a estudiar sin una taza de café en la mesa; 7 de cada 10 afirman que, cuando conducen, el café les ayuda a mantenerse alerta y a estar más atentos a la carretera; y 7 de cada 10 reconocen que, en el trabajo, cuando tienen que concentrarse, el café les ayuda a rendir mejor.

Café y salud.
La mayoría de los andaluces saben que el consumo de café tiene efectos sobre la salud (sólo el 25% de los encuestados considera que no tiene ninguna relación). Sin embargo, el estudio revela un desconocimiento generalizado de los efectos concretos que el café puede tener en el organismo. A nivel popular se conoce su capacidad antioxidante -el 76% de los encuestados sabe que el café es una fuente importante de antioxidantes en la dieta diaria-, pero pocos son los que saben que el café puede desempeñar un papel protector frente al riesgo de desarrollar varias enfermedades. La mayoría de los encuestados desconoce que, según las evidencias científicas más recientes, el consumo moderado de café se asocia inversamente con el riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer (conocido por el 44,5% de los encuestados), algunos tipos de cáncer (conocido por el 40%) o la diabetes (sólo conocida por el 25%). “Son varios los compuestos del café que presumiblemente tienen efectos beneficiosos en la salud, pero el más estudiado hasta la fecha es la cafeína, considerada como la mayor responsable de la neuroprotección asociada a su consumo regular”, señala Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y portavoz científico del Centro de Información Café y Salud.

Por otro lado, y contrariamente a la creencia más extendida entre la población, las evidencias científicas disponibles señalan que el consumo de café es un hábito cardiosaludable. La mayoría de estudios prospectivos y ensayos clínicos realizados hasta el momento no observaron una asociación entre consumo moderado de café y enfermedad coronaria ni mayor riesgo de hipertensión arterial. Sin embargo, 5 de cada 10 encuestados desconocen esta conclusión.

El Dr. Mariano de la Figuera, especialista en Medicina Familiar y portavoz científico del Centro de Información Café y Salud, subraya que “en la actualidad existen evidencias científicas suficientes para determinar que el consumo moderado de café, además de formar parte de una dieta equilibrada, tiene efectos beneficiosos en el organismo”.

Tres de cada cuatro encuestados consideran que el consumo moderado de café es un hábito saludable. Sin embargo, sólo el 2% sabe que 3 o 4 tazas diarias es lo estipulado por la comunidad médica como consumo moderado. La inmensa mayoría (el 95%) de los entrevistados creían que el límite estaba entre 1 y 2 o entre 2 y 3 tazas al día.

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