Vitamina K

La Vitamina K es una Vitamina liposoluble que juega un papel fundamental en la correcta coagulación de la sangre. Hace varios lustros que se sabe que la maduración de factores de coagulación mediada por Vitamina K consiste en una carboxilación de aminoácidos por un enzima cuya actividad depende de la presencia, como coenzima, de la Vitamina. Por este mecanismo la protrombina se convierte en trombina funcional, también denominada factor II de la coagulación. Los factores VII, IX y X, y las proteínas C y S, todas necesarias para la coagulación, dependen de la carboxilación hepática dependiente de Vitamina K. Estudios más recientes han demostrado que la Vitamina K no sólo es imprescindible para reacciones bioquímicas que ocurren en el hígado sino que también lo es para reacciones/procesos que ocurren por ejemplo en riñón o en esperma.

La Vitamina K de la dieta se absorbe en el intestino desde donde pasa al sistema linfático. Cualquier problema de absorción de lípidos en el intestino impide la correcta asimilación de esta fitoquinona. De la linfa la Vitamina pasa al hígado donde participa en la maduración de factores proteicos necesarios para la coagulación de la sangre. Se elimina principalmente por las heces aunque una parte se elimina por orina.

Dosis diaria recomendada

La dosis recomendada de Vitamina K1 está entre de 90 y 140 microg/día. Esta recomendación es para personas de mediana edad y sin problemas de coagulación. Para ejercer los beneficios que se comentan más bajo se recomienda que en la medida de lo posible la ingesta sea de entre 150 a 200 microg, sobre todo en personas de edad avanzada. En casos de suplementación con Vitamina K1 o Vitamina K3 no se han descrito efectos adversos que sólo aparecerían tras consumo de dosis excesivas del orden de 30 mg/día. En caso de personas que estén tomando medicación anticoagulante el consumo de Vitamina K está sujeto a control médico.

La Vitamina natural o K1 se encuentra en verduras como la col, la coliflor, las espinacas y los espárragos, los cereales integrales, las legumbres y el café y el té. Hay un cierto grado de producción por parte de la flora intestinal. Los suplementos dietéticos normalmente contienen la Vitamina sintética, es decir no natural, denominada K3.

La carencia severa de Vitamina K, que es poco habitual, ocasiona problemas hemorrágicos. La carencia puede derivar de problemas de absorción como los que ocurren en la enfermedad celíaca. En estos casos se recomienda la ingesta de un análogo de la Vitamina K natural o K1, denominada vit K3 o menadiona. Este es un compuesto sintético que es muy soluble en agua.

Efectos beneficiosos

Como se ha comentado anteriormente la Vitamina K es necesaria para una correcta coagulación de la sangre. Un consumo adecuado parece que ayuda a fortalecer los huesos en las personas de la tercera edad. Se ha comprobado asimismo que la Vitamina K tiene efectos beneficiosos sobre la concentración de colesterol total, es decir tiende a disminuir el nivel de colesterol en sangre. Es importante destacar que hay interacciones entre la ingesta de Vitamina K y los tratamientos anticoagulantes. De hecho hay un tipo de anticoagulantes que se denominan “antiVitamina K” porque su mecanismo de acción es inhibir la carboxilación de proteínas de la coagulación. Este tipo de medicación es más frecuente en personas mayores que han sufrido algún episodio agudo de trombopatía por coagulación intravascular de la sangre. En los casos de medicación con anticoagulantes es imprescindible preguntar a un medico antes de tomar cualquier suplemento dietético.